sábado, 8 de septiembre de 2012

Ella.

Era otro de esos días soleados de invierno. No pudo levantarse de la cama, apenas para ir al baño.
Anoche fue al centro médico, la doctora dijo que era un simple cuadro viral y le dio unas pastillas para disolverlas en agua, son 4 que tiene que tomar por día y se supone que con eso mas reposo, va a mejorar pronto. Pero eso aun no pasa.
Es el tercer día de reposo. No desayuno, no almorzó y mucho menos se levanto a merendar, lo extraña. 
Aunque esta acostumbrada a no verlo, porque siempre fue así -un amor de pocas horas-, últimamente, ella esta sintiendo la necesidad de tenerlo cerca mas tiempo. De hecho la ultima vez que hablaron, se envían mensajes con sus celulares cada tanto, ella le dijo: "No te pierdas. Me gusta verte.", y esa simple frase reemplazo todo lo que hubiera querido decirle, como: "Te extraño", "Te necesito", "¿Por qué no nos vemos mas seguido?". Sobre todo esa ultima frase. Ella quiere avanzar, pero cada vez que se encuentran no es mas que otra cita, y aunque el mundo se detiene solo para ellos dos, siempre llega el momento en que él tiene otras cosas que hacer. Y se van. Ella por un lado, él por el otro.
No entiende, si la pasan tan bien juntos, ¿por qué esto no avanza?. Mas allá de muchas diferencias que puedan tener, que no vienen al caso ahora, hay algo que los une y es ese algo hay que fortalecer. Se quieren, ella puede sentirlo. Lo siente cuando él la ve llegar y se detiene, le sonríe, la abraza y luego le da uno de esos besos que la hacen sentir cuan linda puede ser la vida junto a él. Esa vida, que a veces, a la noche y cuando está sola en casa se imagina. No se imagina casamiento, ni una familia, solo se ve con él, feliz, cenando por aquí, viajando por allá, compartiendo momentos importantes para ambos juntos, eso es, juntos. 
Solo quiere sentirlo mas cerca, y ser a él a quien llame cuando algo bueno le pase, cuando se entere de una buena noticia, como un nuevo trabajo o que aprobó un examen. Y qué el esté tan feliz como ella, por sus logros, la sorprenda con champagne (como una vez lo hizo) y festejen juntos hasta el amanecer.
Otras veces, se imagina llegando a su casa, despertarlo con unas ricas medialunas y desayunar juntos, porque seria la mejor forma de comenzar el día.
Y ni hablar, de las veces que esta cansada, que ambos estuvieron todo el día fuera con miles de obligaciones, y se le ocurre comprar sushi para caerle a su casa y comerlo mientras vemos su programa favorito. Y luego de unos mimos pedir helado a domicilio, para compartir. Porque lo mas lindo en una relación, es compartir.
Y así, son tantos y tantos los momentos que imagina. Pero solo quiere que sean ellos dos, nadie mas, cuando lo tiene a él, ella siente que puede dominar el mundo, es la mujer más feliz. Tan feliz, que se olvida del resto.
Sin embargo, hoy ella se siente sola, y sola porque él no es garantía. Aunque ella trate y trate de convencerse de que todo va bien y que son solo amigos, muy dentro en el fondo, o como hoy que lo exterioriza a través de estas lágrimas, ella sabe que lo ama y que sí, quisiera algo mas. Y no se anima a decirle por miedo a perderlo, porque si él no lo dice antes por algo será.
Así que, aquí esta, en su cama con la gata al lado que es quien la acompaña en cada momento de angustia y de enfermedad.
Ella no sabe como va a terminar esta historia, realmente no lo sabe porque no la quiere acabar y tampoco se anima a avanzar, porque se está muriendo de ganas por mandarle un mensaje para decirle que lo extraña y no le manda... Porque, "¿y si lo arruina?", muchas veces no le contesto, ella lo conoce y no va a arriesgarse cuando ya conoce la respuesta.
Entonces, tal vez ya sepamos cual es la enfermedad que aqueja a esta señorita, la podremos llamar amor o desamor, pero no hay dudas que hay un hombre en medio. Un hombre del que trata de guardar su identidad, un hombre aunque muy joven complicado, un hombre que sabe que la tiene a sus pies... Y ya no queda mas que seguir en esta misma situación, sin saber qué hacer ahora pero cuando se vean, hacer de ese momento el momento inolvidable que siempre es. Disfrutando el uno del otro, haciendo eternas sus miradas, sus caricias, sus palabras...